El Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial ha rendido homenaje a Miguel Espelleta Suárez con el descubrimiento de una placa honorífica en homenaje a Miguel Espelleta Suárez, en reconocimiento a su papel clave como impulsor y primer presidente de la Cooperativa de Viviendas San Lorenzo.
El acto contó con la presencia de la alcaldesa de San Lorenzo de El Escorial, Carlota López Esteban, familiares de Miguel Espelleta, representantes y vecinos de la Cooperativa de San Lorenzo, así como numerosos amigos y allegados.
Un compromiso histórico con el municipio
Durante su intervención, la alcaldesa subrayó que este homenaje responde a una «deuda de gratitud que San Lorenzo de El Escorial tenía desde hace muchos años» con un vecino volcado con su comunidad.
Nacido en el municipio el 3 de agosto de 1934 y formado en el Real Colegio de Alfonso XII, Miguel Espelleta fue una figura profundamente implicada en el tejido asociativo y cultural gurriato. Colaboró activamente con la Cruz Roja, participó en festejos tradicionales como los de San Antonio Abad y escribió en el emblemático Semanario Escurialense bajo el seudónimo de «el duende de las Casillas». Asimismo, destacó por su faceta benéfica, impulsando iniciativas en favor de los necesitados.

El origen de la Colonia de San Lorenzo
El logro de mayor calado social impulsado por Espelleta se remonta a mediados de los años sesenta. En noviembre de 1966 promovió la fundación de la Cooperativa de Viviendas San Lorenzo, asumiendo su presidencia inicial. La iniciativa superó complejos retos urbanísticos, topográficos y de tramitación técnica para transformar unos terrenos rocosos de acusada pendiente al sur del Paseo de Unamuno en un nuevo barrio.
Fruto de esta labor nació la conocida como Colonia de San Lorenzo, un desarrollo que facilitó el acceso a una vivienda digna para cientos de familias trabajadoras del municipio. Curiosamente, y como muestra de su altruismo, Espelleta trabajó incansablemente para posibilitar el acceso a la vivienda a sus vecinos, pero él nunca llegó a beneficiarse de una de ellas.
Reparar el olvido y preservar la memoria
Con el expediente tramitado por la Comisión de Honores y Distinciones del Ayuntamiento y ratificado en sesión plenaria, la Corporación municipal salda un reconocimiento público pendiente.
«Nuestra historia no está formada únicamente por los grandes acontecimientos; está hecha también por personas como Miguel, que un día decidieron dedicar parte de su tiempo, esfuerzo e ilusión a mejorar la vida de los demás», afirmó la alcaldesa, concluyendo que la placa servirá para recordar a las futuras generaciones el valor de la generosidad y el trabajo comunitario.
