Exposición: “Pinturaleza Segunda vida”
Esculturas de Juan Ignacio de Frutos. Sala de exposiciones «Félix Bernardino». 13 a 19 de marzo.
PINTURALEZA
Pinturaleza comienza en 1996 en el Pirineo aragonés con la tala de un viejo roble centenario.
Trozos de madera destinados a leña para la chimenea se aprovechan para ser pintados, dándoles así una Segunda Vida.
Las formas y texturas que el paso del tiempo, los elementos climáticos, el fuego y los habitantes del bosque han ido creando en robles, hayas, encinas y olmos, inspiran para realizar obras únicas, exclusivas e irrepetibles.
Piezas cuidadosamente seleccionadas, se limpian y se preparan trabajándolas hasta conseguir la forma, el nivel de secado y la decoloración que cada una requiere.
Se trata la madera para conseguir las texturas y relieves mas adecuados para cada obra y comienza así el proceso de transformación de simple resto de leña en una obra de arte. Se modela con el color, aprovechando los relieves y texturas, y es la propia pieza la que me va guiando a través de sus espacios, huecos y volúmenes para transmitir mi amor por la naturaleza.
Es un trabajo muy emocional en el que se crea una fuerte conexión con la obra y un intercambio entre la naturaleza y el artista.
Cada obra terminada supone una oportunidad de volver a vivir para un trozo de madera destinado a descomponerse en el campo o utilizarse como leña para el fuego y para mí es un soplo de vida y energía.
Todas las piezas tienen una antigüedad de media de unos 100 años llegando en algunos casos a alcanzar los 300 años o más, lo que las convierte en obras únicas e irrepetibles.
Toda la madera empleada procede de árboles secos o desechos de talas controladas destinados a leña.
Con esta filosofía, Pinturaleza se convierte en un proyecto artístico basado en la colaboración entre el artista y la naturaleza, así como un ejemplo de reciclaje.