Exposición: TBO. La España que leyó en viñetas: Una mirada a través de más de 100 ejemplares originales (1900-1980)
TBO. La España que leyó en viñetas. Aventuras de quiosco. El tesoro de una generación. Sala interior de exposiciones. Casa de Cultura. Del 13 al 24 de julio.
Horario: Lunes a viernes 10 a 14 y 18 a 20:30 horas.
Sábado 18 de julio 11 a 13:30 horas
Una exposición del Ateneo de Robledo Antoniorrobles en los
Cursos de Verano de la Universidad Complutense
Colabora: Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial
Hubo un tiempo en el que la ilusión de un país se medía en céntimos y se compraba los domingos en el quiosco de la esquina. No era «cómic», anglicismo que llegaría mucho después; era el tebeo.
Este término nació de la revista TBO, cabecera mítica de 1917, su éxito fue tan grande que acabó dando nombre a todo un género de publicaciones infantiles y juveniles. De hecho, su impacto fue tal que derribó las puertas de la
Real Academia Española para bautizar oficialmente a este formato de historietas.
Los niños no iban al quiosco a comprar «un cuaderno de historietas»; iban a comprar «un tebeo».
Durante gran parte del siglo XX, los tebeos fueron una de las formas de entretenimiento más populares en España. Antes de la televisión y mucho antes de internet, una pequeña revista comprada en el quiosco podía abrir la puerta a mundos llenos de humor, aventuras, misterio e imaginación.
Esta exposición invita a realizar un viaje emocional y cronológico por el corazón de la cultura popular del siglo XX. La muestra custodia el tesoro impreso de varias generaciones de españoles: un recorrido que camina desde las vanguardias y los pioneros de principios del siglo pasado, pasando por el florecimiento de los años treinta, hasta alcanzar el declive de este formato a las puertas de 1980.
En estas páginas no hay papel satinado ni lujos; hay tinta humilde, el genio de unos dibujantes magistrales que trabajaron a destajo y el eco de las risas de los niños que fuimos —o que fueron nuestros padres y abuelos—.
Estas vitrinas albergan dos almas paralelas: la de los héroes que desafiaron la escasez de la posguerra a base de audacia y aventuras de capa y espada, y la de los entrañables personajes de humor, cuyo costumbrismo caricaturesco y genial, fueron el reflejo fiel de nuestras propias vidas, de nuestras casas.
Pasa, mira y recuerda. La historia de un país también se leyó en las modestas viñetas de aquellos cuadernos que hoy son patrimonio inmaterial de nuestra memoria.
Bienvenidos al quiosco de la nostalgia!
.